El folio en blanco

Lo intento. De verdad, lo intento, pero me siento frente al ordenador y no soy capaz más que de releer, por enésima vez, lo que tengo escrito. Y me digo: venga, sigue, pero no puedo. Las tres frases que consigo armar no me gustan. Esta situación me agobia, mucho, porque sé lo que quiero decir, tengo claro cómo continua la historia, todo está esquematizado en mi cabeza, pero no soy capaz de plasmarlo. Y para colmo de males, una nueva historia está tomando forma entre mis ideas.

Verano

Así que, al igual que mis hijos, me he tomado unas vacaciones. Continúo dándole vueltas a las tramas, pero en las horas en las que me dedico a escribir he cambiado de actividad: me tumbo al sol y leo, leo, leo mucho, muchísimo. Y reconozco que estoy encantada alimentando mi mente de otras historias, aprendiendo… y cuando todos volvamos a la “bendita” rutina, estoy segura de que volveré a enfrentarme al folio en blanco con las ideas más claras, porque solo hay que dejar que las cosas fluyan.

¡Feliz descanso!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s