Algo más que una ama de casa que escribe

Bloqueo mental del escritor. Busco en google cómo salir de esta situación y la mayoría de los post y artículos que leo dicen: sal a pasear o escribe sobre otra cosa. Hace frío, y con la chimenea encendida ya no me apetece salir, así que opto por lo segundo.

Vale, escribo. ¿Sobre qué?  Pienso. Se enciende la bombilla: un post para el blog, que esta semana me lo he saltado.

Ideas: la Navidad y algunas cosas de ella que odio; propósitos de año nuevo que mientras escribo en mi libreta sé que no cumpliré; o mejor, sobre el cabreo que he cogido esta mañana cuando, mi maravillosa relación con la tecnología y yo, hemos perdido las diecinueve páginas (que Dios y ayuda tanto me habían costado escribir) de una nueva novela. También podría hacerlo sobre cómo me he atascado en la segunda parte de otra, de tal manera que, sabiendo el final, jamás consigo llegar a él. Sí, es desesperante dar vueltas y vueltas a lo mismo y no avanzar.

image

Tampoco vale ese consejo de alternar dos historias. No dudo que haya a quien le sirva, pero no es mi caso. Yo lo único que he conseguido ha sido liarme más.

Sé lo que quiero escribir, pero no sé cómo. Esta vez no he ido a lo loco como en mi primer libro, siguiendo la brújula interior. No, me lo he currado y tengo una cartulina (de color rosa, por supuesto) con el orden de las tramas, las escenas y qué va a suceder en cada una. Súper orgullosa de mí misma me sentí cuando lo terminé porque hacía mucho que no realizaba trabajos manuales, y había olvidado lo que relajan. Logro encauzar la cosa, desarrollo un poco y hoy, pierdo el trabajo. Y yo, que como ya he contado alguna vez soy muy de las señales, me pregunto: ¿será una señal?

El no avanzar durante días y ahora esto me ponen en duda, a pesar de que sigo pensando en los personajes y su historia de forma constante. No me los quito de la cabeza, así que me siento frente al ordenador y escribo, pero con la sensación de que no vale. No son más que palabras juntas que al leerlas no me dicen nada. No me tocan la fibra, no me emocionan, tal vez porque no salen del alma. Bienvenida de nuevo, amiga vergüenza.

La vida son ciclos y los estados de ánimo también. Llevo unos días pensando que mi trabajo no es suficientemente bueno, aun así, compensa levantarme tan temprano cada mañana para vomitar sobre el papel lo que llevo dentro. Tal vez así, poco a poco, encuentre mi propio yo, mi propio estilo.

Me comparo con otros. Una estúpida manía que tengo desde niña, y siempre llego a la conclusión de que sea lo que sea, los demás lo hacen mejor que yo. Falta de autoestima creo que se llama. Me bloqueo al describir las escenas, veo la facilidad con la que lo hacen el resto y es más frustrante aún. Hasta llegó a pensar que no sirvo para esto.
En algunos de los últimos libros que he leído, desde las primeras páginas intuyo la trama. Aun así, me engancho porque me parece mejor que lo que yo hago y se trata de aprender, ¿no? Luego con otras pienso, ¿por qué tanto bombo si llevo medio libro y todavía espero que pase algo que haga seguir con ella? Y temo que me suceda a mí.

Esta mañana mientras maldecía a mi ordenador, recordé que cuando estaba en la facultad escribí la trama y personajes de una telenovela (otro día hablaré de mi atracción por ellas) para presentar a un concurso de un canal de televisión mexicano. Aunque mis amigas me decían que les encantaba, nunca lo envié. Quizás ahora sea el momento de desempolvarla y hacerla novela.

Podría permanecer así, escribiendo sin pensar hasta cansarme, bebiendo Coca Cola toda la noche hasta quedarme dormida sobre el teclado porque el cansancio ha podido conmigo y mi cabeza no da para más. Tal vez, luego tenga que borra todo lo adelantado, pero sentiré que por unas horas he sido dueña de mi tiempo, aunque no sepa cuánto ha pasado.

ama de casaEs hora de terminar. Ha estado bien la experiencia. Pero sigo igual. Bueno no del todo, he prometido un post sobre las telenovelas y yo (hay que ver el lado positivo de las cosas). Oye, parece que esto funciona…

En fin, también he leído por ahí que planchar ayuda. Voy a ello, a ver si después, de madrugada cuando vuelva a mi nueva novela y lea lo escrito, pueda sentirme algo más que una ama de casa que escribe.

¡Hasta el próximo año!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s