Dos novelas a la vez

Me ha vuelto a pasar. Tenía súper clara una idea en la que ya estaba trabajando y se me ha cruzado otra historia que he tenido que empezar.

Como la mayoría de escritores, tengo una libreta en la que apunto ideas para tirar de ellas en los momentos de bloqueo y falta de inspiración, pero desde hace unos días, una de esas historias ha cobrado fuerza.

Ya me ocurrió con mis dos últimas novelas, de hecho, ha sido el motivo de que haya tardado tanto en terminar “Sigo soñando contigo”. Iba alternando una y otra, pero “El primero de un millón de besos” me absorbía tanto que dejé la otra a un lado.

Caminos

Al principio pensé que no saldría bien, pero tenía ambas historias tan claras y los personajes tan definidos, que en ningún momento dudé si un comentario era hecho por un personaje u otro.

La historia con la que estoy ahora, ya la empecé antes de terminar “Sigo soñando contigo” y a día de hoy llevo escritas unas cien páginas. Estoy entusiasmada con ella, pero eso no ha podido evitar que empiece a plantear escenas y personajes de otra. Aún no he escrito ni una sola palabra, pero estoy segura de que lo haré en unos días.

A ver qué pasa…

¡Buen fin de semana!

Bienvenido 2015

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Un poco tarde, tanto, que si me despisto se me pasa el mes.

Aunque a mí, personalmente, me gusta hacer balance del año y plantearme nuevos objetivos en septiembre (por eso de que en verano la desconexión es mayor y volvemos a retomar las rutinas) también hago este ejercicio a principios de año a modo de segunda oportunidad para poner más empeño en aquello que no estoy cumpliendo.

Este 2015 he vuelto con las pilas cargadísimas y un montón de energía para enfrentarme a los retos tanto en la escritura, en mi trabajo diario, como a nivel personal. Hacía muchos años que no empezaba así de fuerte.

Me gustan los años impares, así que vamos a mirar este 2015 con positivismos porque seguro que será un buen año.

¡Feliz semana!

¿Todos los protagonistas son guapos?

Si hablamos de novela romántica, la mayoría, sí. Lo afirmo de forma rotunda; o la menos, deben serlo.

La semana pasada estuve en el JAR (voy a hacer un post sobre esto) y fue una de las cuestiones que surgió. Nadie pudo explicarlo, pero tengo la teoría de que si no fuese por eso, no se venderían. O para no ser tan exagerada, se venderían muchos menos. Es cierto que a muchas les cansa un poco eso de que todos los protagonistas parezcan cortados por el mismo patrón: Guapo-guapísimo, fuerte, súper inteligente, deportista, rico… y si ya es malo malote, como diría una ex compi de trabajo, mejor que mejor. Pero la mayoría de estos libros triunfan en las listas de ventas, así que reconozcamos que no sabemos lo que queremos. Nos quejamos, pero luego, nos encantan las historias donde los chicos son así.

¿Por qué será que en casi todas las novelas la formula mágica es: chico espectacular +chica un poco menos guapa? ¿Será por eso de sentirnos identificados con los protagonistas? ¿Acaso las personas normales no se enamoran, sufren por amor, discuten o se reconcilian? Opino que si la historia es buena y la trama bien desarrollada una novela con un protagonista menos atractivo puede funcionar. A mí lo que me engancha de un libro es saber qué pasará con ellos, cómo terminarán, si volverán a discutir y a dejarlo otra vez…, que sean más o menos guapos llega un momento en el que casi lo olvido. Normalmente, según la personalidad que tiene, lo asocio con alguien con el que no tendría nada que ver en lo físico.

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Os quiero poner un ejemplo real de que esas historias existen y podrían funcionar: tenía una amiga de la facultad. Era guapa. La típica que ligaba cada vez que salíamos, de esas a las que los chico no dejan en paz. A ella, que nunca le interesaba ningún, chico le encantaba un compañero de clase. Uno en particular, el típico buenazo. El que pasa desapercibido porque es más bien del montón, despeinado, con gafas… No destacaba, pero ella decía que tenía algo que le encantaba, algo inexplicable que hacía que no pudiese dejar de mirarlo. Él se ponía muy nervioso cuando ella le hablaba, aunque intentaba no aparentarlo. Me gustaba mirarlos cuando hablan o trabajaban juntos en el algún grupo de clase. Eran diferentes pero tenían “algo”. No podía dejar de pensar cómo sería sus historia. Me hubiese encantado que la hubiese. Tal vez algún día la invente yo. Nunca tuvieron nada, únicamente en la fiesta de graduación ella le sacó a bailar y el aceptó encantado, sin timidez ni miedo. Tal vez el ron… Al verlos todos decían: mirad qué pareja. Sí, la extraña pareja. ¿Por qué no?

Acaba de encenderse la bombilla, a ver qué saco de esto.

¡Feliz semana!

Feria del Libro Málaga

 

 

Feria Libro

 

Este viernes día 2 de mayo, estaré en la Feria del Libro de Málaga firmando mi novela “Algún día Volveré”, en la caseta de la Librería Luces.

Podéis pasaros a partir de las 7 de la tarde, adquirir el libro si aún no lo tenéis y llevároslo firmado a casa.

¡Os espero!

Buscando la perfección

Ya he contado en alguna ocasión que cuando empecé a escribir mi segunda novela, jamás pensé que sus personajes y la trama me atrapasen de esta forma (tanto que aún la tengo por terminar).

Segura de que estaba lista, la corregí, realicé su correspondiente inscripción en el registro y la subí a Amazon, donde estuvo tres días, durante los cuales me decía a mí misma que esa historia no podía terminar así. Bueno, de hecho no acababa, era imposible dejar a los personajes colgados de esa manera, ni a los lectores con la incertidumbre de qué sucedería después. Así que tras unas semanas de descanso, los primeros han puesto un poco de su parte y han tenido a bien contarme qué sucede tras esa despedida en el avión.

No me convencía ese final por dos motivos: Uno, a pesar de que era absolutamente realista y posible, no me gustan los finales tristes en las novelas románticas, (bastante jodida es la vida de por sí, para encima dejar a los lectores con mal sabor de boca) y el otro, que tenía una enorme sensación de historia no acabada.

Ahora estoy en ello, falta muy poco para cerra el final y cada vez que releo algunos capítulos encuentro algo que no acaba de convencerme. Se lo he dado a leer a una persona y me dice que le gusta, todo está claro, sin cabos sueltos, pero yo tengo la sensación (por mi nivel de autoexigencia) de que podría ser mejor.

perfección-BenedettiExigirse a uno mismo no está mal (es una forma de superase), pero como yo la empleo para todo en la vida, termino por frustrarme mucho más de lo que me gustaría, aunque no me viene  mal de vez en cuando porque salgo con ideas renovadas. Y es que no lo puedo remediar, soy perfeccionista al máximo. Desde dentro no te das cuenta, te gusta hacer las cosas así y punto, pero cuando lo ves desde fuera, y observas a alguien que también lo es (tengo en mi casa un pequeño ser que es igual que su mamá en ese aspecto y lo considero muy joven para empezar a frustrase) te das cuenta de lo obsesivo que resulta pretender que todo esté como tu esperas.

Una de las frases de Mario Benedetti que más me gusta es: “La perfección es una pulida colección de errores” y es que el ser humano, perfeccionista o no, los comete a diario y es bueno porque de ellos se aprende.

En lo referente a la escritura, he cometido errores que me enervan, principalmente porque he podido leer esa palabra veinte veces sin darme cuenta. Siempre encuentro tal o cual cosa que podría cambiar, una idea que expresar mejor y eso, ralentiza mucho el trabajo.

Por suerte para mí, estos momentos de frustración y empecinamiento no suelen durar más de un día, y aunque no soy perfecta ni busco serlo, sí intento que aquello que yo haga lo sea. En fin, maneras de ser…